Los EEUU y la OTAN están de jubilo por el botín de guerra de Libia

por el PROFESOR JOSE MARIA SISON

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Los EEUU y sus aliados imperialistas de la OTAN dirigieron sus ataques hacia Gaddafi y su régimen para la destrucción completa porque los había ofendido gravemente en las siguientes formas: llamó a la nacionalización y la retracción de las llamadas concesiones neoliberal que había concedido a las compañías petroleras occidentales, se negó a permitir que el Comando África (Africom) de los EEUU estableciera su base central en Libia y promovió un dinar respaldo en oro como la moneda de África.

Para preparar Gaddafi para la matanza, organizaciones de los mal-llamados derechos humanos, financiado por la CIA y la National Endowment for Democracy fabricaron informes exagerados que se promovieron posteriormente en los EEUU y otros medios de comunicación occidentales describiendo y diciendo que insensiblemente mataría a sus opositores políticos. Dichos informes fueron la base de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que permitieron a las potencias imperialistas imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia y llevar a cabo todas las medidas necesarias, supuestamente, para proteger a los civiles.

Tan pronto los EEUU y sus aliados de la OTAN obtuvieron la resolución, se procedió a atacar las estructuras militares y civiles de Libia, usando su poder aéreo de alta tecnología (incluyendo aviones de combate, misiles crucero, aviones teledirigidos Predator y helicópteros de combate) y todo tipo de bombas (incluyendo bombas chupan oxígeno de fósforo blanco) con el fin de paralizar y destruir el régimen de Gaddafi. La supuesta intervención humanitaria para proteger a los civiles no era más que una expresión engañosa a una guerra extremadamente brutal de agresión contra Libia y el pueblo libio.

Los bombardeos aéreos de las potencias occidentales en combinación con la acción del suelo por las varias brigadas chusma armadas del Consejo Nacional de Transición (CNT), patrocinadas por OTAN-EEUU, masacraron a más de 60,000 civiles y destruirán bloques enteros de viviendas e infraestructura social, como escuelas, hospitales, culturales, deportivos y centros de recreación y las secciones del gran sistema de agua subterránea de Libia. Los medios de comunicación occidentales y la Al-Jazeera, propiedad de Qatar, raramente mostraba los cuerpos mutilados de las víctimas y las ruinas de las estructuras civiles, incluso a medida que seguía mostrando la chusma rebelde siempre disfrutando de disparar al aire cohetes y con todo tipo de armas.

Las bandas rebeldes sirven como cebos y guías para los ataques aéreos que masacraban civiles y que destruyen edificios en el suelo. Sirte se convirtió en una situación insostenible de la defensa de Gaddafi, ya que fue casi totalmente arrasada hasta los cimientos por los ataques aéreos y bombardeos de artillería. Tras la señal de un avión no tripulado Predator de los EEUU, aviones jet franceses de combate atacaron el convoy de Gaddafi en su intento de escapar de Sirte. Sólo más tarde fueron los títeres armados en el suelo capaces de buscar y capturar a Gaddafi, lo maltrataron y finalmente asesinaron a la vista pública en la televisión mundial.

Tras el asesinato y el martirio de Gaddafi, los aliados de los EEUU y la OTAN están jubilosos ante la posibilidad de recoger el botín de guerra. Ellos controlan la enorme cantidad de riqueza soberana de Libia, depositados en varios bancos occidentales. Ellos están a punto de cobrar el pago por adelantado de los gastos exagerados por los bombardeos y la destrucción de vidas y propiedad en Libia. Ellos están posicionados para tomar control sobre los yacimientos de petróleo, tomar los recursos de oro y privatizar el sistema de agua de Libia. También tomar provecho en los contratos para la reconstrucción de lo que ellos mismos han destruido.

Los traidores nacionales que han colaborado con los EEUU y las otras potencias occidentales en hacerse cargo de Libia han estado en caos y continuará así, hasta el máximo provecho de sus amos imperialistas. Hasta ahora, han sido agrupados bajo la bandera monárquica de conveniencia por el odio al régimen de Gaddafi y por asesores especiales y las fuerzas especiales que han permanecido invisibles en la televisión. Los EEUU esperan dominar las fuerzas en conflicto mediante el establecimiento en Libia de la base militar de EEUU para su AFRICOM.

Existen serias contradicciones entre los principales líderes del CNT que desertaron el régimen de Gaddafi por el asesinato de su compañero desertor, CNT comandante-en- jefe, Abdul Fatah Younis, cuyo Obeidi tribu esta deseosa de una venganza. Hay contradicciones potencialmente violentos entre los islamistas financiados por Qatar (incluyendo a los veteranos del grupo pro-Al Qaeda Islámico Combatiente Libio, que ahora dirige los consejos militares de Trípoli y Bengasi) y los secularistas y otros que confían en el Misrata y las brigadas de Zintan. Sin embargo, hay otras contradicciones complejas que involucran una amplia gama de facciones armadas, las tribus y regiones.

El derrocamiento del régimen de Gadafi no dará lugar a una democracia, aun cuando algunas elecciones se realizaron. Cualquiera de las facciones armadas que gane gobernara con mano de hierro y se corromperá, ya que ejercerá con poder absoluto. Hemos visto en la televisión mundial la violación arbitraria de los derechos humanos de los civiles y prisioneros por aquellos que han derrocado el régimen de Gaddafi. Hemos visto el cinismo y la crueldad de estos agentes del imperialismo de la democracia simulada en la forma en que han ostentado y luego despidió con un gesto como insignificante el asesinato flagrante de su propio comandante en jefe Younis y su prisionero Gaddafi.

Algunos factores están obligados a mantener la situación en Libia volátil y lista para un crecimiento de un movimiento de liberación nacional. Los factores más importantes son los títeres, con su carácter violento, corrupto de la nueva oligarquía gobernante, la persistencia de muchos grupos armados en el conflicto, el importante grupo que todavía apoya a Gaddafi y la pérdida indudable de las prestaciones sociales como consecuencia de la destrucción generalizada de lo infraestructura social y el aumento de la toma de ganancias de los imperialistas. El pueblo encara la perdida de los servicios gratuitos sociales como educación, salud, vivienda y electricidad, los subsidio de compra de coches y los costos insignificantes de gasolina, los subsidios para los recién casados, los subsidios para la agricultura y así sucesivamente.

No importa lo mucho que Gaddafi ha caído en ridículo por las fuerzas imperialistas y títeres que lo han derrocado y asesinado, su martirio y posición final como un luchador anti-imperialista todavía puede ser fuente de inspiración para las tribus y los libios negros (un tercio de la población), cuyo apoyo Gaddafi desarrollo y quienes son el mayor número de personas que están destinadas a ser explotadas y oprimidas por los imperialistas occidentales y sus títeres.

Los sucesores anti-imperialista de Gaddafi siguen siendo los que están en la mejor posición en el momento para llevar a cabo una lucha de liberación nacional. Pero las condiciones son favorables para el surgimiento de fuerzas patrióticas y progresistas, entre ellos el partido revolucionario de la clase obrera, el movimiento sindical y otras formaciones de masas democrática, que han sido suprimidos desde el año 1973 bajo el gobierno anti-imperialista, pero también anti-comunista de Gaddafi.

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