La resistencia palestina y la solidaridad internacional frenaron la ofensiva fascista Israelí

La batalla por Jerusalem debilitó al gobierno de Netanyahu y potenció la lucha popular.

La presencia provocativa de tropas sionistas en los lugares de celebración en el mes de Ramadán, el intento de ocupar y anexar parte del barrio de Sheikh Jarrah en Jerusalem oriental por parte de colonos y la celebración del día de la toma de esa parte de la ciudad en 1967 por parte de los israelíes, fueron algunas de las causas -en el marco de una creciente tensión- por las que se desencadenara un estallido del pueblo palestino. A la militarización de la explanada del Templo se la enfrentó con masivas movilizaciones que derivaron en presencia permanente y la toma de la mezquita de Al Aqsa. Al cerco e intento de anexión del barrio por parte de colonos con apoyo militar israelí se le correspondieron numerosas manifestaciones con bloqueos rodeando de solidaridad a los vecinos bajo amenaza de desalojo. Todo esto derivó en enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad y en el desalojo violento transformado en feroz represión de la toma de Al Aqsa, la cual sólo cesó al sonar las sirenas de alarma ante el disparo de cohetes de la resistencia desde GAZA. Por supuesto las IDF asesinas se despacharon  bombardeando a la franja,  lanzando sus aviones de guerra y misiles en cientos de ataques que produjeron enormes daños estructurales, con decenas de víctimas , muchos de ellos niños.

Sin embargo esta oleada de sangrientos bombardeos, militarización creciente y acciones fascistas de parte de los sionistas, lejos estuvo de frenar la tensión, las movilizaciones y el accionar de las masas y la vanguardia palestinas. La resistencia lanzó sus misiles y penetró parcialmente la sofisticada cúpula defensiva sionista , alcanzando Tel Aviv , Sderot , Ashkelon, entre otras grandes ciudades , a su vez lograron impactar las zonas linderas a la franja con operaciones más simples desde disparos de fusil, a misiles antitanque ,produciendo numerosos daños y víctimas y sobre todo un gran impacto psicológico en la población.

Cambios cualitativos y el imperialismo en problemas.

En los últimos lanzamientos de misiles de parte de la resistencia desde GAZA, se han alcanzado puntos de más de 250 km , asimismo se han operado “drones suicidas” y hasta el intento de utilizar submarinos no tripulados, debiendo las fuerzas de ocupación israelíes cesar operaciones y evacuar tanto los aeropuertos como varias bases y plantas de almacenamiento estratégicas. Esto significa un cambio importante en el equilibrio de poder de fuego: las IDF ( Fuerzas de “defensa “de Israel)se han visto sorprendidas y en consecuencia fué una preocupación central que las brigadas palestinas dejaran de disparar, algo que no lograron a pesar de los intensos bombardeos y mucho menos generar condiciones para una ofensiva terrestre. Conjuntamente con esto, desde las fronteras se advierte la presión a sus gobiernos a tomar partido y la creciente disposición de refugiados palestinos y milicianos de Jordania, Irak , Libano y Siria e incluso Egipto para sumarse al combate contra el sionismo. Otra clave del agravamiento de la situación explosiva es el llamado Frente Interno, en donde la inestabilidad política y económica dentro de Israel de los últimos años ha derivado en desaprobación de la política agresiva de anexiones y ha hecho levantarse a los palestinos con ciudadanía israelí que han tomado las calles produciéndose choques con las fuerza de seguridad y la derecha israelí, algo inédito en toda su historia. Asimismo, Abbas y la “Autoridad Nacional Palestina“, interlocutores del sionismo que frenaban toda posibilidad de enfrentamiento a la escalada reaccionaria, está pasando por su peor momento; de hecho muchos integrantes de la policía palestina pasaron de reprimir a los propios a sumarse a acciones de autodefensa contra los colonos y las fuerzas ocupantes. Todo esto se ha desarrollado en un marco de enormes movilizaciones a nivel global exigiendo el fin de los bombardeos sobre Gaza y en solidaridad con la causa palestina, algo que impacta en los gobiernos y que provocó posicionamientos y resoluciones (como la del alto el fuego) que agravarán las contradicciones y tensiones entre las potencias.

No hay que confundir despliegue y agresividad con fortaleza, el imperialismo-en este caso la versión sionista- intenta inflamar todo, ahora que dispone de cierto tiempo y ventajas antes de su inevitable declive y caída. La insistencia de una política de carácter fascista-genocida aplicada por Israel-sostenido por los EEUU- ha generado un repudio generalizado y la creciente solidaridad internacional con la causa palestina; pero sobre todo es la tremenda fortaleza y combatividad del pueblo en las calles, la que ha permitido que se logre empantanar la ofensiva reaccionaria israelí de nuevas anexiones y mayor represión y poner en marcha el levantamiento popular de resistencia en curso.

Se abre paso la importancia de apuntalar la lucha por la liberación de toda la Palestina ocupada, de la mano de una nueva dirigencia, surgida de las Intifadas y la resistencia popular, con todo el apoyo internacionalista que se pueda lograr. Tanto los viejos como los nuevos acuerdos han significado la pérdida de derechos para lxs palestinxs y como contrapartida el avance creciente de la ocupación sionista. En tiempos donde el sector más agresivo del imperialismo busca recomponer su poder- golpeando duro allí dónde puede- se acabó el tiempo para negociaciones de paz, ni de «cooperación en seguridad “con la fantasía de cierta autonomía administrativa y mucho menos para la capituladora idea de “dos Pueblos para dos Estados”.

La hora de la lucha profunda de los Pueblos y la identificación de nuestros enemigos.

Ante la crisis mundial, las clases dominantes despliegan como salida la tendencia al saqueo de recursos, al fascismo, al militarismo ,las guerras de agresión y a la guerra entre bloques imperialistas. Como respuesta, comienza a desplegarse firmemente y “desde abajo “la irrupción de la resistencia, rebelión y también la guerra obrera y popular. Esto se registra en los procesos de crisis abiertos, desde Birmania, pasando por Medio Oriente, hasta la reciente ola de rebeliones populares en Latinoamérica y el Caribe, teniendo a la insurrecta Colombia como escenario y epicentro actual en donde se clarifican y explotan las contradicciones en curso.

Además de la empatía que hay que tener con los pueblos en lucha , en nuestra región tenemos nuestros propios asuntos con Israel como socia fiel de EEUU , tanto por su pasado de apoyo a la contrainsurgencia y venta de armas a las dictaduras ,como su papel actual de apuntalar los negocios de la oligarquía financiera y grupos monopólicos , proveedora de adiestramiento tecnología para la represión a todos los estados  , conspirando contra gobiernos antimperialistas y populares y activamente presentes en la asistencia de gobiernos liberales ,reaccionarios y neofascistas como el uruguayo ,el brasileño , el colombiano y el paraguayo.

El gobierno servil de Guatemala, además de apoyar el traslado de la capital del estado terrorista de Israel a Jerusalem, convocó en pleno desarrollo del bombardeo criminal sobre la Gaza a una semana de solidaridad con Israel. En Colombia, claramente han jugado un papel importante en todo el proceso atinsurgente y sobre todo en la consolidación del actual estado de excepción. En Argentina han proliferado los tratados de asistencia a las policías y organismos de seguridad, se mantienen la cooperación entre organismos de los estados y en la actual coyuntura ejecutado los tratados que judicializan y condenan toda mención crítica al estado Israel de parte de manifestantes y declaraciones como acto antisemita, pidiendo incluso el desafuero y expulsión de un diputado de izquierda quien denunciara la masacre y el genocidio contra Palestina. En Brasil los sionistas no sólo asesoran financian e integran el gobierno, también se asociaron y han invertido en las poderosas iglesias evangélicas estimulando la creación de milicias neofascistas y juntos han prohijado el negocio del narcotráfico y el control territorial, llegando hoy a controlar barrios populares enteros en la periferia norte de Rio de Janeiro, en cuyos portales ondea la bandera de Israel.

No debemos subestimar su poder y sumar a nuestras demandas y programas la lucha contra el sionismo, como aliado de la política reaccionaria del imperialismo en todo el mundo y especialmente en nuestra región ¡!

Abajo la ofensiva genocida sobre lxs palestinxs , fuera yanquis y sionistas de América Latina y el Caribe¡!

Desde la ILPS Latinoamérica y el Caribe llamamos a desplegar toda nuestra solidaridad y al BDS (boicot, desinversiones y sanciones) para que la rebelión palestina en curso triunfe.

Exijamos a la ONU sanciones efectivas a Israel enfocadas en el embargo militar , a la Corte Penal Internacional ir a fondo con la investigación sobre los crímenes de guerra del sionismo y a los gobiernos de nuestros países a romper todo pacto o acuerdo con el estado terrorista de ISRAEL ¡!

Viva la resistencia y la rebelión palestina, todo el poder al pueblo en lucha hacia una nueva y victoriosa INTIFADA ¡!

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